martes, 7 de diciembre de 2010

Lectura en la Biblioteca


la soledad de las naranjas

sí es posible que no encuentre una metáfora mejor
martes 7 de diciembre
veo caer los frutos pulposos
junto a las cenizas de mi abuela
y en esta muerte anticipada
vomito junto a mi padre vomitando
es extraño
una noche de humo discutí
sobre las resonancias
y los tentáculos expandidos
de las metáforas
y ahora una urgente necesidad
narrativa
en mi teclado

lunes, 8 de noviembre de 2010

Un Oximoron necesario


Como si ese estado dado, inaugural, transparente, el más acá vuelto más allá, se interpusiera con vos, con ella, en todos nosotros para decirnos y volver a decirnos unas cuantas veces más tantas cosas que ya nos dijimos, aún pese a esa jaula, y todos sus bonitos arabescos, porque sigue siendo jaula, aquí seguimos estirando cada día un poquito más del hilo, para velar por una historia y torcer una experiencia. Gracias Angela, por compartir, abajo o arriba se entra al blog: www.infanciaydictadura.blogspot.com

jueves, 16 de septiembre de 2010

"Habitar es el modo mismo de sostenerse" E. Lévinas

Parafraseo a Lévinas con la holgura de mis primeros pasos inciertos, y no por eso menos obsesivos, de la conciencia de un tiempo otro que hace de mi experiencia de la lectura un temblor y del temblor de la presencia histórica una lectura de la (in)mediatez:



Los libros prohibidos como un modo de ser de la ajenidad y a su vez de intimidad. Ajenos por que marcan el territorio de lo no posible o no comprensible, o peor aún, indican la intensificación de la "peligrosidad". A su vez, por ser prohibidos, son secretos, íntimos, "sospechosos". La imposibilidad del relato instaura también la ley del padre, no hay zona gutural. A lo sumo, una fonética seductora que irá marcando en su olvido un modo de "habitar como modo mismo de sostenerse".
La distancia que habita entre leer y escribir hace ingresar necesariamente un universo simbólico por ser amoroso y amoroso necesariamente por ser simbólico. Ahí podemos descansar de todo temblor:


Más claro, echale agua...

sábado, 4 de septiembre de 2010

Nervio* (O poemas como bombardeos)

Las ramas dobladas al son del viento
sosteniendo las hojas en sus ungüentos dormidos,
figura de efervescencia casi moribunda:
(O Humo: Hiroshima, Nagasaki, Dresde,
existieron un segundo
Alicante, Valencia, Córdoba, Vietnam,
leche negra del amanecer)

Como si fueran las sombras de un recuerdo
se acercaban los padres a su territorio inoculado.
Con la misma fuerza en que se asían de su sueño
desplegaban la música cotidiana
al ritmo que alimentaban la mirada de las tristes florcitas.
Los ojos desenvolvían sus tensiones
llevando las capas óseas a la altura de la ontología

el amor
escaleras arriba

escaleras abajo
el mundo

¿qué oscilaciones elucubran las vértebras?
¿qué respuestas cancerosas caen en el misterio de cada día?
¿dónde empieza qué cuándo y porqué?

*Para la Obra del mismo nombre de Laura Feijoó.

Noche a la Cubana: Hoy en www.casadelaculturacompadresdelhorizonte.blogspot.com

lunes, 2 de agosto de 2010

clavículas



ahora es el momento de recobrar el lazo
que hace del faro pensado
la columna vertebral, huesos desparramados por tanto frío
parloteo inextenso que una vez fue catarsis psicótica
ramas secas bajo la cama
y algún huevo podrido partiendo las vísceras
en posición fetal
desarmando deshollinando orinando
casi escupiendo en un sacrificio del desamor
manchando mis ojeras
un poco más
los golpes no bastaron
el hambre menos
la calle
las medias agujereadas
volviéndose ficción
bajo las frazadas

ahora es el momento de recobrar el lazo
que hace del faro pensado
la columna vertebral
tus ojos alunados
creyendo cada día un poco más
sacudiendo los zapatos gastados
poniendo voz a tanta letra
abriendo libros
acunándolos en el esternón
reciclando palabras como canciones
de las bocacalles
descansar en o

ahora es el momento de recobrar el lazo
que hace del faro soñado
clavículas levitando
y descansar en vos
descansar en vos
descansar en vos

sábado, 24 de julio de 2010

polución





de la espesura
vociferan los ideogramas
psicosomáticos
de gaudí

ese emperramiento
consagrado
esa ablución
del parto

o será la indiferencia
frente al ensimismamiento
de las fisuras que menstrúan?

umbral






estampados bajo las alturas

alumbran mis sienes (otoño y tiempo en deshoje perpetuo)

qué extrañeza elíptica me trae el bosque de la nostalgia
sobre la superficie
qué azote precoz o error caduca
sobre la cornea
y sus preguntas no formuladas?

jueves, 3 de junio de 2010

No es cierto que haya una plenitud en tanto desierto
No es cierto que la adoración ha llegado
El malestar es inocuo
El bienteveo se posa en la rama más baja esta noche
La fractura del territorio habla de mí
Y al callar muero alejándome por consentimiento
Dónde está el camino? Esas huellas calmas que olí en la arena
Ahí me acercaba lentamente
cuando afilaste tu cuchillo
y al cercenar tu mirada
clausuraste la mía
vaciándome de toda experiencia
pero quién te has creído
al delimitar tu desamparo
quién al definir las posibilidades de lo dicho
quién al proponer no
cuándo era tu sí la que conspiraba en tu mitología
dónde ese clasicismo se ha ahuecado?
dónde pronunciaste metal en tus años trágicos
y ahora no me dejas estirar mi cuello
aletargando el espacio
haciendo de mi fractura el tiempo
la vejez la mísera miseria
me propongo y me defiendo
fuera del literatirismo
menos diva sin cantar
menos gata sin maullar
en la pobreza de mi lirismo
está mi ausencia
mi conmiseración
mi huevo podrido
y si no ponete a escribir como escribo yo

domingo, 2 de mayo de 2010

Un comienzo de Turbantes

Extrañamente, dos niños, comenzaron este diálogo inaudito
sobre la regla y la excepción en el aire fresco que separaba
las ventanas del hogar del balcón del mundo.
Su dominio inhóspito
se circunscribía a la acuosidad de la lunauterina
y sus manos se estiraban cada día
intentando rasgar, en su caricia desnuda,
el misterio del aquí, el misterio del allí.
-¿De quién será este fuego?
-¿De dónde proviene la música?
Conspiraban, tendidas, sus piernas y sus libres piececitos.

Ninguna palabra posterior
podrá encontrar la simetría
necesaria
para surcar
la arquitectura secreta
del descubrimiento del amor.

sábado, 20 de marzo de 2010

La Noche de la Iguana

La historia comienza con una iguana caminando en mi ventana. Sus pequeñas pezuñas haciéndose eco del sueño. Salirse de la metafísica y reencontrar el trayecto hacia la memoria del viaje. Pensarán que siempre es el mismo giro en torno a la misma historia. La apariencia y la verdad hacen transparentes otro estado de cosas. El resto de un boleto en el sucio bolsillo. La imaginería puesta al servicio del hermetismo. Y sin embargo, cuando el dolor ha mordido fuertemente la conciencia, dejando pequeñas moléculas dispersas, la afasia combate con el lenguaje de todos los días. Salirse desde los pies a la cabeza como sacándose una remera en una pieza elíptica habla más del combate, de la puesta en acto, de una fisura impronunciable. ¿Para qué hablar de amor? ¿Para que contar la experiencia avasalladora? ¿Para qué gritar a los vientos lo que es evidente? Hay una escena repetida una y otra vez. La niña comienza a hablar muy tarde. Casi con la pluma en su espalda. Escribirá sobre todo lo que el padre no ha podido. Lo que no ha querido. Y el padre es el ojo que cuida su intempestividad. El padre ahorra sus palabras, sus discursos en la proyección de su hija. Una y otra vez abandonará su historia pensando en la gratuidad de un acto del lenguaje. Ha olvidado su regalo más preciado, y luego no se conforma con el recuento que ha hecho su hija del estado de su situación. Es hermético dirá. Es oscuro. No se entiende. Se necesita un diccionario. No hay ilación.
¿Cómo dar forma a un cúmulo de fragmentos dispersos, cuando las fisuras son espadas en combate privando la mirada, al filo de la nuca, en estado de alerta inmediato?
¿Cómo retornar al camino de la iguana? ¿Cómo despejar el mosquitero y hacer del sueño una realidad? No es parte de la novedad. No es parte de una estética adrede confeccionada con placer. No es parte de una concepción del mundo puesta a servicio de la escritura. No es la mano perezosa la que busca embellecer. Es una forma de ver. Es lo único que se recuerda. Es lo único que tiene forma en este lenguaje de mierda.

jueves, 4 de febrero de 2010

COLECCIÓN GAMA





Fotocopias, carpetas viajeras, libros artesanales, audiopoesía y tantas otras maneras de independencia y difusión no son formas que, como dicen algunos, surgieron con la fractura económica del 2001. La colección GAMA presenta a 16 poetas que durante la década de los ’80 comenzaron a trabajar en red. Cooperando, autoeditándose, federalizando la palabra y expandiendo las posibilidades de una escritura que sienta precedentes en la independencia poética, literaria y editorial.
Todos los poetas publicados se caracterizan por una actividad permanente y constante en diversos circuitos literarios y artísticos; su obra excede la escritura poética: críticos, ensayistas, antólogos, editores de plaquetas, revistas (Los rollos del mal muerto; Cuadernas; El Litoral), carpetas de poesía (Alguien llama; tsé-tsé), dramaturgos, narradores y guionistas, organizaron encuentros de escritores, eventos literarios de toda índole, recitales de poesía como las Fiestas Danzantes; arte correo, intervenciones artísticas en las que se escucharon, se leyeron; compartieron.
Esta colección no es una casualidad, aunque tampoco hay en ella una causalidad, sino un deseo de dar a leer, como conjunto, a una selección de quienes trabajan en la escritura poética desde los años '80, porque nos preceden, porque nos gustan, porque queremos un proyecto que muestre una gama posible de la poesía argentina, abriendo canales de lectura necesarios.

La colección GAMA está integrada por los siguientes títulos:

Coman, Roberto Aguirre Molina
Tendedero, María Teresa Andruetto
Cuando salí de La Plata, Mario Arteca
Cuerpos de palabras, Concepción Bertone
Caperucita roja y otros, Enrique Butti
Hacer la de Elvis, Graciela Cros
La enagua cuelga de un clavo en la pared, Leonor García Hernando
La indefensión, Reynaldo Jiménez
La bruta bruz, Laura Klein
Libro de buen amor, Liliana Lukin
Héroes, Silvio Mattoni
Esta boca es nuestra, Juan Carlos Moisés
La conversación, Daniel Muxica
Átomos, Alejandro Schmidt
La solitudine, Alicia Silva Rey
Aves de paso, Susana Szwarc




Editorial Casi Incendio la Casa
www.editorialcilc.com.ar
arockearla@gmail.com

prensa: Juan Manuel Daza
juanmanueldaza@gmail.com
011 15 6 532 2895

sábado, 23 de enero de 2010

Respuesta anticipada

Absorberé las brumas de mis días de renuncia,
esos tiempos del cazador frente a lo expectante de los ciervos,
dardo inclinado de carne y ligereza.
Perturbaré la carretera desértica, impulso
de lo vencido del corazón que recluta
la flecha y su pena.
Desnudaré lo programático en elipsis,
agrio aniquilamiento
de las caléndulas.

Una temática en
condena
que se fuga
como el néctar.

domingo, 3 de enero de 2010

Montaña de Fuji

La detención de esta privada privación,
talit que descubre lo declinado
de la montaña del ciruelo, suspende
la flor de fuji en su gravedad.
Para no emanar matanza
hay que cuidarse de lo que uno se llena la boca.
La visión de texturas que se suceden,
batalla a batalla,
encarnando las mortajas
de lo germinal,
ecos, lazos
adheridos
con suma prudencia
a la pulpa final,
ese instante previo
-entrevisto reverdeciente-
a la ficción de la piel.