jueves, 16 de septiembre de 2010

"Habitar es el modo mismo de sostenerse" E. Lévinas

Parafraseo a Lévinas con la holgura de mis primeros pasos inciertos, y no por eso menos obsesivos, de la conciencia de un tiempo otro que hace de mi experiencia de la lectura un temblor y del temblor de la presencia histórica una lectura de la (in)mediatez:



Los libros prohibidos como un modo de ser de la ajenidad y a su vez de intimidad. Ajenos por que marcan el territorio de lo no posible o no comprensible, o peor aún, indican la intensificación de la "peligrosidad". A su vez, por ser prohibidos, son secretos, íntimos, "sospechosos". La imposibilidad del relato instaura también la ley del padre, no hay zona gutural. A lo sumo, una fonética seductora que irá marcando en su olvido un modo de "habitar como modo mismo de sostenerse".
La distancia que habita entre leer y escribir hace ingresar necesariamente un universo simbólico por ser amoroso y amoroso necesariamente por ser simbólico. Ahí podemos descansar de todo temblor:


Más claro, echale agua...

sábado, 4 de septiembre de 2010

Nervio* (O poemas como bombardeos)

Las ramas dobladas al son del viento
sosteniendo las hojas en sus ungüentos dormidos,
figura de efervescencia casi moribunda:
(O Humo: Hiroshima, Nagasaki, Dresde,
existieron un segundo
Alicante, Valencia, Córdoba, Vietnam,
leche negra del amanecer)

Como si fueran las sombras de un recuerdo
se acercaban los padres a su territorio inoculado.
Con la misma fuerza en que se asían de su sueño
desplegaban la música cotidiana
al ritmo que alimentaban la mirada de las tristes florcitas.
Los ojos desenvolvían sus tensiones
llevando las capas óseas a la altura de la ontología

el amor
escaleras arriba

escaleras abajo
el mundo

¿qué oscilaciones elucubran las vértebras?
¿qué respuestas cancerosas caen en el misterio de cada día?
¿dónde empieza qué cuándo y porqué?

*Para la Obra del mismo nombre de Laura Feijoó.

Noche a la Cubana: Hoy en www.casadelaculturacompadresdelhorizonte.blogspot.com